La Ruta nacional para fomentar la Electromovilidad

Imaginar hace pocos años que circulasen vehículos eléctricos por nuestras ciudades parecía futurista. Hoy, en cambio, no solo son más eficientes también se espera que -en esta década- su precio sea semejante al de los convencionales. Tomando en cuenta esos parámetros y buscando descarbonizar el transporte, es que el Gobierno fijó una Hoja de Ruta para avanzar hacia la electromovilidad con hitos por cumplirse hasta el 2026.

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Chile se ha propuesto como meta ser carbono neutral al 2050 y uno de los sectores que requiere actualizarse es transporte: en 2021 consumió 103.507 Tcal, alcanzando una participación del 35,5% de la energía secundaria total demandada, proveniente casi en un cien por ciento de derivados del petróleo. Así, fomentar la electromovilidad se ha convertido en una política de Estado con miras a construir un futuro más sostenible. Para ello se cuenta con una Estrategia y también con una ruta que se han potenciado con el aporte de distintos actores de la movilidad eléctrica.

Pospandemia -a nivel mundial- ha crecido la venta de vehículos eléctricos. En 2022, superaron los 10 millones de unidades, es decir el 14% de las adquisiciones fueron eléctricos, dejando atrás el 9% de 2021 y el 5% de 2020. En nuestro país, en 2020 circulaban 1.800 unidades, mientras que, en junio de este año eran ya 6.812. Para 2025 la apuesta del mercado es lograr que el cinco por ciento de las ventas de autos nuevos sean eléctricos.

La Estrategia Nacional de Electromovilidad, establece que al 2035 el cien por ciento de las ventas de vehículos nuevos livianos y medianos, de transporte público urbano y de maquinaria móvil sean cero emisiones. Y, para ello, se requiere potenciar ciertas acciones.


Nueva Hoja de Ruta

Con la actualización del trayecto fijado, se identificaron medidas prioritarias a corto y mediano plazo que permitan impulsar esta tecnología, las que se resumen en cinco ejes: promoción de la infraestructura de carga; transporte público y descentralización; educación y capacitación; seguridad vial y, por último, regulación.

Según datos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, a septiembre de 2023 se contaba con 1.102 puntos de carga públicos en el país, liderando la electromovilidad en América Latina. Para incrementarlos, se elaborará un Plan Maestro que estimará las necesidades de infraestructura en cada región, en el que los puntos en rutas interurbanas no se distancien más de 100 kilómetros. Asimismo, se creará un plan de infraestructura de carga pública en la Macrozona Norte y se comenzará a ejecutar.

En cuanto al segundo eje, además de que en Santiago se sumarán mil buses cero emisiones -llegando a tres mil-, se incorporarán buses eléctricos en las regiones de Antofagasta (40), Coquimbo (42), Biobío (25) y Atacama (mínimo 100). Conjuntamente se fomentará la locomoción menor en regiones con programas de ese tipo, incluyendo taxis básicos y colectivos, entre otros.

Para implementar este cambio, se requieren profesionales capaces de mantener la nueva tecnología, para lo cual se entregarán 250 becas por año. También se continuará capacitando a gremios del transporte público en el desarrollo de proyectos para recambio de flota e instalación de centros de carga. En cuanto a regulación, se revisará la normativa actual, identificando medidas para superar barreras normativas.

Desde el Ministerio de Energía, las expectativas son altas. El ministro Diego Pardow señaló al respecto: "La electromovilidad llegó para quedarse, y tenemos la convicción de que las acciones a corto y mediano plazo presentadas en esta hoja de ruta permitirán preparar el sistema eléctrico para el desarrollo de un mejor transporte, permitiéndonos mejorar la calidad de vida de los chilenos y chilenas, y, al mismo tiempo, alcanzar nuestras metas para enfrentar la actual crisis climática".


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