Energía de Hoy
Plan de Descarbonización: Segunda etapa del retiro de centrales en el país
Desde 2019 han sido retiradas 11 centrales a carbón en Chile, lo que equivale a 1.679 MW, es decir, un treinta por ciento de la capacidad instalada. Se estima que el próximo año otras 9 seguirán igual destino o serán reconvertidas; las 8 restantes tienen como fecha tope el 2040.
Las centrales a carbón han generado impactos ambientales y de salud negativos. Por ello, se firmó hace seis años un acuerdo entre empresas y gobierno, para su cierre o reconversión. Hoy, en una segunda etapa de este proceso, se requieren medidas que permitan sustituir los beneficios que aporta este tipo de infraestructura. Bajo esa mirada, el Ministerio de Energía elaboró un Plan de Descarbonización con medidas de apoyo a la transición energética.
Este Plan traza una hoja de ruta para avanzar hacia un sistema eléctrico descarbonizado, al establecer condiciones para el retiro o la reconversión de centrales, manteniendo la disponibilidad, estabilidad y seguridad del suministro. Se deben mantener los atributos que las centrales a carbón proveen al funcionamiento de la red eléctrica, tales como generación de energía cercana a centros de consumo; energía almacenada como respaldo frente a requerimientos adicionales y seguridad para la operación en tiempo real.
También se necesita impulsar una transición justa, no dejando abandonadas a las personas, comunidades y territorios que dependen de estas actividades o a aquellos que deberán convivir con la nueva infraestructura energética.
Los desafíos
El Plan de Descarbonización presenta 28 medidas de corto y mediano plazo con foco en 2030 para acelerar la transición energética teniendo como base cuatro ejes.
El primero de ellos, señala disposiciones para impulsar el desarrollo de proyectos que permitan compensar el retiro del carbón y promoviendo su reconversión para mantener la actividad y los empleos, así como su inserción adecuada en los territorios.
El segundo eje, trata sobre la planificación y expansión del sistema de transmisión que habilitará la descarbonización de la red eléctrica. El tercer punto, aborda mejoras en la operación del sistema de transmisión. Por último, el cuarto contempla aspectos técnicos y regulatorios relacionados con el funcionamiento de los mercados eléctricos, desde una perspectiva de corto y largo plazo.
Chile construye su futuro energético sostenible, bajo una Política Energética Nacional y la Ley Marco de Cambio Climático. Ambos instrumentos establecen como meta que al 2050 el cien por ciento de la generación eléctrica sea carbono neutral. Asimismo, la Política establece que en generación eléctrica, un 80 por ciento debe provenir de energías renovables al 2030 y que deben existir 6.000 MW en sistemas de almacenamiento de energía en el Sistema Eléctrico Nacional en 2050 y, al menos, 2.000 MW antes del 2030.
De esta manera, resulta fundamental habilitar mecanismos que fomenten la descarbonización de la matriz eléctrica, generando certezas sobre cómo se incorporarán las nuevas tecnologías en los mercados eléctricos y estableciendo incentivos adecuados para su correcto desarrollo.